Entropía de la civilización

Aplicación de la segunda ley de la termodinámica en el entramado constructivo de la civilización humana.

un sistema aislado evoluciona siempre a un estado donde aumenta su información perdida”.

Si bien, para aplicar el concepto de entropía, se debe conocer primero la naturaleza del objeto que se estudia, y paradójicamente, la naturaleza humana es tan abrumadora y compleja, siendo quizá uno de los elementos más difíciles de predecir; podemos y debemos intentar, cautelosamente, aplicar dicho principio a la naturaleza misma de la sociedad. Cosa que no voy a hacer, puesto que voy a decir lo que se me antoje y otro más prolijo que yo tomará la posta.

He sentido que el concepto de entropía es aplicable al conjunto del Universo, a excepción del elemento vivo, el cuál, estaría en lucha con el derrotero entrópico al tratar, ya no solo de conservar la información adquirida, sino de ampliarla «generando orden». Me dispongo a confrontar esta postura.

En primer lugar parto de la base de tratar al elemento vivo como cualquier otra parte del Universo, susceptible de los mismos principios que atañen a todo subconjunto del mismo. Partir de lo contrario me parece aleatorio.

Arrancando por las estructuras sociales, ya sean territoriales, administrativas, etc., lo observado en este campo es básicamente el de un estado de conservación, en absoluto entrópico, de manera tal que las jurisdicciones, administraciones, etc., no han sufrido cambios sustanciales desde la formación de los estados modernos o incluso mucho antes. Dichos armados crecen en tanto lo hace la población a la que responden.

Estas estructuras representan los micro estados de un estado macroscópico que surge como resultado del sumatorio de los micro estados existentes; la entropía vaticina un inexorable aumento en el número de micro estados que, en la medida en que así crecen, definen mejor y mejor el macro estado más estable acorde a las leyes universales, y que, por otro lado significa una mejor representación de la opinión pública general, lo que nos aproximaría a la paz y redundaría, muy posiblemente, en el macro estado de mayor estabilidad pronosticable.

Si aplicáramos la entropía a dichas estructuras sociales, el numero de jurisdicciones debería tender al aumento, con mas ciudades, mas administraciones, etc., En la reticente lucha contra la entropía del sistema, las administraciones se hacen más y más grandes, diluyendo la verdadera voluntad del individuo en representaciones mas ambiguas y cada vez menos personalizadas, por lo que se puede asegurar que la entropía aplica siempre y de una forma u otra la información siempre se pierde.

En favor de la entropía, el sistema debe promover la proliferación de micro estados, de tal manera que sean todos posibles, huyendo de la idea de cancelar aquellos que se perciban como adversos o peligrosos, pues sólo lo son en la existencia de un conjunto escaso de micro estados entre los que podrían antinaturalmente destacar, mientras que su existencia en un conjunto libre y cuantioso de micro estados, podría ser meramente anecdótica y lejos de significar un riesgo, me atrevería a decir que afianzarían la postura general al mostrar sus falencias de forma aislada y seguramente fugaz.

Paradójicamente el intento de controlar el devenir de la civilización humana hace más factible la proliferación de posturas antinaturales y riesgosas para la salud de la civilización al sintetizar los cimientos sobre los que se edifica nuestra construcción social y mostrar ilusoriamente un estado improbable como norma aceptada.

Así pues creo que se debe definir un sistema de surgimiento dinámico de estructuras sociales que promueva la formación y reformulación de estas mismas estructuras sociales para licuar esta civilización sólida y las moléculas que forman el tejido social se desparramen como un liquido más o menos viscoso que ocupe el espacio de interacción en una forma de mayor estabilidad y concordancia con la verdadera naturaleza que nos rodea y que somos.

Se me ocurre que, a partir de un cierto tamaño poblacional, los ciudadanos, por medio de una solicitud respaldada por un numero representativo de firmas de dicho volumen ciudadano, tengan acceso directo a una consulta vinculante que, en caso de prosperar mediante una mayoría determinada, genere por, no menos de un tiempo prudencial, la nueva estructura administrativa.

Los sistemas evolucionan hacia un mayor grado de interacción; en un mundo en el que todo reacciona, en el que todo interactúa con todo, los sistemas van permeando el medio de forma que aumenta su integración y sus interacciones son cada vez más sutiles, de mayor integridad y holismo, ocultando cada vez más la verdadera naturaleza del origen de su comportamiento macroscópico. Ya no se trata solo de una cuestión de volumen de micro estados, sino de la resultante de la superposición de micro estados muy variados que se integran para generar una respuesta permanente a un mundo que nos exige en todos los planos de la realidad y que como máximo exponente produce los organismos vivientes.

Los sistemas evolucionan hacia esta integración, hacia esta disolución de si mismos con el medio en andas de una gran reacción que nos deriva hacia un estado de menor potencial a medida que discurre el tiempo; esta parece la realidad, y la idea del aumento de micro estados es una interesante plantilla con la que mirar el mundo para medirlo y entenderlo, pero el sistema no evoluciona hacia su configuración más probable sino a la más estable, lo cual, es lo más probable, y en esta carrera por la integración parece que los sistemas se desparraman desdibujando sus límites y aumentando los micro estados de los que están compuestos para que los mismos expandan su sinérgica funcionalidad.